Ayer estuve con Elia y Sara en el concierto de Kings of Leon. Fue una muy buena noche. El conciero estaba lleno de libertinos, rockeros como querais llamarles, gente especial. Cada vez que voy a un buen concierto siento la misma sensacion, una sensacion que solo se produce cuando escucho cierto tipo de musica: de repente dejo de pensar, ya nada me importa, no oigo los gritos de la gente que esta a mi lado, ni siquiera oigo mis propios gritos ni soy consciente de lo fuerte que grito hasta que el chico que esta delante mio se gira y le dice a su amigo "me estoy quedando sordo!", lo unico que entra en cabeza es la musica.
De vez en cuando me gusta girarme y ver la cantidad de gente que me rodea, son todos diferentes pero a la vez tienen algo muy importante en comun estar ahí escuchando la voz ronca de Caleb y lo mejor disfrutando escuchar esa voz. Se encuentran, como yo, en un mundo irreal en el que solo existe la musica que estan escuchando, en el que todo se queda atras. Realmente me hace muy feliz que siga habiendo gente, realmente poca, que sepa hacer musica de verdad, musica que se nota que tocan tal y como ellos quieren y no como la mayoria de consumidores con mal gusto quieren que suene.
Tengo ganas de nieve, decididamente ya es invierno y me encanta. Amo el frio y escuchar las canciones medianamente deprimentes de Kings of Leon.


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